Ciudadanos japoneses protestaron en distrito Yinguhu de Tokio contra el levantamiento de la prohibición de exportar armas letales y creación de agencia de inteligencia. Critican al gobierno de primera ministra Sanae Takaichi.
El gobierno revisó directivas eliminando restricciones a exportaciones letales, permitiendo ventas a países en conflictos y excluyendo al Parlamento de decisiones. El recuerdo de Hiroshima pesa en la oposición.