Luzmila denunció a su ex pareja Martín Eduardo Fernández de 24 años por abusar sexualmente de su hija de seis años, metiéndole el dedo en la vagina según la confesión de la nena en Cámara Gesell, que confirmó el abuso real. La niña lo señaló directamente, tenía miedo y dibujó el acto apuntando a las partes íntimas del abusador.
Fernández tiene cuatro denuncias previas por abuso: de su mamá, hermana menor (abusada desde los 8 años), prima y ahora la hija de Luzmila. La hermana contó en la escuela obligando a la denuncia familiar, pero lo encubren. Él sigue libre, pasa frente a la casa riéndose, viola la perimetral y trabaja como albañil pese a antecedentes.
Luzmila comparte un bebé de seis meses con él, quien no presenta daños pero genera terror por posible abuso futuro. La justicia no actúa rápido: le dieron papel para notificarle ella misma, ignoran denuncias múltiples y esperan agravantes. Panelistas denuncian falta de empatía, reiterancia sin prisión y ausencia de Estado.
En plaza, Luzmila lo enfrentó gritándole "violín de mierda", él aceleró en moto. Policía ignora nuevas denuncias por violación de perimetral. Expertos insisten en detención inmediata por reiterancia y semiplena prueba de Cámara Gesell.