En Córdoba se realiza el jury oral y público a tres fiscales del caso Nora Dalmasso, asesinada en 2006 en Río Cuarto: Javier Di Santo, Daniel Miralles y Luis Pizarro, acusados de mal desempeño y negligencia grave por hipótesis investigativas disparatadas que dejaron al verdadero culpable suelto.
Di Santo impulsó detenciones como la de Gastón Zarate por tortura y pista edípica contra Facundo Macarrón; Miralles apuntó a Marcelo Macarrón con teoría de viaje desde Punta del Este; Pizarro planteó homicidio por encargo sin sicario probado. Ninguna se sostuvo, pese a pruebas de ADN en cinturón y vello púbico que ahora señalan a Roberto, reparador de parquet.
La investigación inicial fue un desastre con escena contaminada por 17 personas, falta de recolección de evidencia y teorías sin respaldo, lo que permitió la prescripción parcial hasta perfiles genéticos recientes.
Panelistas critican el fracaso de la justicia cordobesa y cuestionan si el mal uso del derecho amerita condena, destacando que la familia recibe disculpas implícitas con este jury.