La deuda flotante o exigible del gobierno aumentó a dos billones de pesos, compromisos no pagados a subsidios, transporte y PAMI para maquillar superávit que oculta déficit real, violando leyes de financiamiento a discapacidad aprobadas cuatro veces por Congreso.
Carteles en PAMI apuntan a Carlos Guberman, segundo de Caputo, pero culpan al ministro por priorizar otros pagos. Critican no pagar a médicos Garrahan, terapistas y psicopedagogas mientras valoran figuras como Sturzenegger.