Se conocieron las últimas imágenes con vida del anestesista Alejandro Salazar, de 31 años, quien destapó el robo de propofol en hospitales y apareció muerto en su departamento con vía colocada el 20 de febrero.
Las cámaras muestran a Salazar saliendo al gimnasio el 19, regresando con un sobre en la mano, saludando a seguridad. Tenía comunicaciones con un amigo sobre conflicto de pareja y "bajón", pero planeaban verse al día siguiente.
Analizan teléfonos y llamadas para esclarecer; era sano, trabajaba en Rivadavia, Fernández y Favaloro, lo que hizo llamativa su ausencia.