En la causa por supuesto enriquecimiento ilícito contra Manuel Adorni, jefe de gabinete, declaró el hijo de una de las jubiladas que financiaron la compra del departamento de Caballito donde vive Adorni con su familia. El inmueble se escrituró por 230 mil dólares, con la familia Adorni aportando solo 30 mil; las jubiladas prestaron 100 mil dólares cada una vía mutuo privado, pagadero en noviembre.
El declarante Feijó reveló una deuda adicional de 65 mil dólares de palabra a Adorni, además de pagos en efectivo por casa en country, otro departamento y viajes, sin rastros en tarjetas. Panelistas cuestionan la opacidad de las operaciones, chocando con la retórica anticasta del gobierno, y critican la falta de pruebas como transferencias bancarias.
El gobierno ratifica que Javier Milei acompañará a Adorni en la interpelación constitucional el miércoles en Diputados, junto a Santilli y Karina Milei. De 4.000 preguntas recibidas, más del 65% indagan su patrimonio, acusándolo de conducta de casta pese a su rol.
Panelistas destacan la impermeabilidad del entorno ante las críticas y la colisión entre ética prometida y acciones privadas, invirtiendo roles ya que Adorni se defenderá en vez de defender al Ejecutivo.