Los periodistas acreditados en Casa Rosada, desalojados por decisión del gobierno, se reúnen en un bar de Hipólito Yrigoyen y Bolívar ante la medida por tiempo indeterminado sin fecha de resolución.
El móvil de Claudio Cardoso muestra la dispersión de la prensa, lejos de la sala oficial, mientras se cuestiona el término de "espionaje ilegal" usado para justificar la acción.
Panelistas llaman a armar redacciones provisionales en la puerta y critican el papelón, recordando comunicados de sindicatos pero ausencias de empresas mediáticas.