El gobierno impidió el ingreso de periodistas acreditados a la sala de la Casa Rosada tras una denuncia de la Casa Militar por espionaje ilegal contra reporteros de un programa que filmaron pasillos con anteojos ocultos.
Mariel Di Lenarda, acreditada desde 2001, relató que las huellas digitales no funcionaron y colegas como Jaime Rosenberg quedaron afuera, cubriendo desde un bar cercano una reunión clave del presidente. Javier Lanari, secretario de Medios, justificó la medida preventiva para seguridad nacional hasta resolver la investigación.
Panelistas criticaron la decisión inédita, comparándola con restricciones kirchneristas pero destacando que afecta a todos, no solo al implicado Ignacio Salerno de TN. Se menciona renovación anual de acreditaciones, pero el cierre parece ligado al incidente del domingo.
Históricamente todos los gobiernos intentaron mudar la sala estratégica, cerca de despachos clave, pero no concretaron. No hay confirmación de "apagón periodístico" como reacción ni de traslado a otro edificio.