Las exportaciones chinas de generadores solares, baterías y vehículos eléctricos se dispararon por el alza del petróleo y gas debido a la guerra entre Estados Unidos e Irán.
En marzo alcanzaron 68 gigavatios, duplicando el mes anterior y superando la capacidad total de España, rompiendo récords en 50 países, especialmente África y Asia afectados por el bloqueo del Estrecho de Hormuz.
Se destaca como consecuencia positiva para la energía limpia en medio del conflicto.