La cadena china extendió el horario de atención hasta las 10 de la noche ante una fila interminable de más de siete cuadras en Florida 600, que pasa Avenida Córdoba, con gente esperando desde las 2 de la tarde por ofertas irresistibles. Fer Moreno reportó en vivo la desesperación de los compradores, muchos fanáticos de peluches, anime y productos asiáticos baratos, que gastan miles de pesos en artículos imposibles de conseguir en otros lados.
El panel debatió si esto refleja un consumo estallado o perjudica a comercios locales como La Salada, donde las ventas cayeron al 60% porque la gente prefiere Temu y Shein más baratos. Algunos celebran los 800 a 1000 puestos de trabajo que generará la apertura de 100 tiendas, mientras otros alertan por el daño a la industria nacional y competencia desleal.
Los panelistas se cruzaron con gritos: unos defienden el ahorro del consumidor empobrecido, otros insisten en que son chucherías y no consumo real, comparando precios de jeans y medias donde los chinos ofrecen packs engañosos pero más accesibles. La producción buscó datos de precios, pero el foco quedó en la fila como símbolo de reactivación económica.
Críticos advirtieron que locales vecinos están vacíos, y la euforia por descuentos del 10% no compensa la pobreza que obliga a colas por peluches. Bienvenidos los empleos, pero el efecto dominó destruirá pequeños comercios cordobeses y de Florida.