El conductor Baby Echecopar lanzó un furioso monólogo contra el gobierno de Javier Milei, acusándolo de dar los primeros pasos hacia una dictadura al prohibir el acceso de periodistas a la Casa Rosada y suspender acreditaciones, en venganza por las críticas a Manuel Adorni.
Echecopar describió a Milei y Adorni como "periodistas fracasados" que odian al periodismo profesional y usan su poder para atacar a los medios, comparándolos con dictadores que prohíben lo que no controlan. Desestimó la historia de espías rusos como una "pelotudez" y operación de la mesa chica de Milei, y criticó la paranoia del gobierno con medidas de seguridad excesivas.
El periodista arremetió contra figuras como Luis Caputo y el modelo económico que beneficia a una casta millonaria, mientras la pobreza aumenta y los jubilados sufren. Exigió que el periodismo marque el camino al gobierno en lugar de defenderlo, y se solidarizó con los colegas censurados, advirtiendo que este autoritarismo no es liberal.
Echecopar rechazó alinearse con cualquier bando, criticando tanto a Milei como a opositores como Cristina Fernández de Kirchner y Axel Kicillof, y llamó a analizar la "esquizofrenia" del gobierno que prometió libertades pero entrega payasadas y venganzas personales.