La central nuclear de Chernobyl sufrió una explosión el 26 de abril de 1986 liberando 200 toneladas de material radioactivo, causando miles de muertos por radiación y daños ambientales en Ucrania y Europa. Errores humanos, fallos en diseño y negligencia provocaron la tragedia.
Consecuencias incluyeron cáncer, defectos congénitos y evacuación de 47.000 personas de Pripyat. La zona de exclusión permanece contaminada, con altos niveles de radiación afectando vegetación, fauna y complejos militares.
A 40 años, el nuevo sarcófago de 2.100 millones de euros protege el reactor 4, pero fue dañado por dron ruso. Greenpeace advierte colapso posible por explosiones cercanas, liberando polvo radioactivo con plutonio de vida media de 10-20 mil años.
Director de la planta alerta que un impacto a 200 metros causaría terremoto-like, colapsando estructuras inestables con 500 toneladas de masa combustible fundida. Guerra impide reparaciones por falta de mano de obra y temor de empresas extranjeras.
Se compara con Zaporiyia abandonada y se recuerda que no se aprende de la historia, ante riesgos catastróficos actuales.