El Comando Sur de Estados Unidos anuncia la creación de un comando de guerra autónomo para coordinar drones de vigilancia, vehículos acuáticos no tripulados y sistemas de ciberguerra en el continente americano.
La prioridad es liberar la región de influencias de países rivales como Irán y Cuba, con acciones en curso como incautaciones de buques iraníes en el Océano Índico y bloqueo en el Estrecho de Ormuz.
Analistas ven escalada hacia resolución militar contra Cuba, que desoyó ultimátum del Departamento de Estado para reformas y liberación de presos políticos, en contexto de estrategia de Trump para triunfo electoral en Florida.