El panel cierra con indignación el caso del delincuente Arnaldo Aquino, prófugo con tobillera electrónica pese a una condena de 14 años de prisión por intentar asesinar a dos policías federales. Aquino salió de su casa en Morón, robó recaudación con custodia policial y fusiló a un efectivo bonaerense a plena luz del día en Ruta 3.
Los conductores cuestionan la prisión domiciliaria otorgada por un juez de ejecución penal de Morón sin motivos de salud visibles, ya que Aquino corre y huye sin problemas. Critican la falta de control del servicio penitenciario bonaerense, que no activa alarmas pese a que Aquino se alejó kilómetros del perímetro permitido.
Destacan la impunidad que genera: delincuentes aplaudidos en penales por matar policías, beneficios comprados y vendidos, y jueces protegidos por la corporación judicial. El fiscal confirmó que Aquino fue enviado directo a casa con tobillera al imponerse la pena, sin tiempo previo en prisión.