Arnaldo Aquino, prófugo con arresto domiciliario y tobillera electrónica, mató a tiros al policía Mauro Molina en La Matanza. Aquino tenía condena de 14 años por intentar asesinar a dos efectivos de la Policía Federal y estaba en su casa en Morón sin cumplir prisión efectiva. Salió libremente, robó recaudación de una granja custodiada por Molina y le disparó dos veces en el tórax a plena luz del día.
Los panelistas expresaron indignación por la falta de control del servicio penitenciario bonaerense. La tobillera no alertó al salir del perímetro ni al cortarla, permitiendo que Aquino fugara kilómetros desde Morón hasta el crimen. Encontraron la camioneta usada en allanamiento en casa de su madre, quien quedó detenida.
Criticaron al juez de ejecución penal de Morón por otorgar domiciliaria sin motivos de salud. Aquino nunca pisó cárcel pese a la condena hasta 2035 y reincidió inmediatamente. Panelistas denunciaron corrupción en beneficios y fallos en monitoreo, comparando con casos previos de sicarios con tobilleras.
Exigieron explicaciones al juez ante familiares de Molina, quien trabajaba extra como custodio para llegar a fin de mes. Insistieron en impunidad que genera más crímenes y protección corporativa a jueces cuestionados.