Identificaron a Armando Aquino como el asesino de Fabián Molina, policía de 42 años ejecutado de franco mientras custodiaba recaudación en Isidro Casanova; tenía arresto domiciliario con tobillera por 14 años de condena por intentar matar a dos policías federales.
Delincuentes en camioneta Amarok robada y modificada esperaron que bajara de su blindada, lo robaron, desarmaron y fusilaron con disparos en pecho y pierna; allanamientos en Ciudad Evita hallaron gorra, guantes y rastros de lavado del vehículo.
Su madre Celsa Aquino protegió la camioneta y enfrenta cargos de encubrimiento y partícipe primaria; Aquino tenía reincidencia y pena hasta 2035, indignando a policía, fiscal Carlos Arribas y juez por fracaso del sistema.
Conductores exigieron explicación a familia del policía, con dos hijos, destacando que el asesino salió libre pese a peligrosidad extrema.