El informe de Wordpanel reveló que la frecuencia de compra en supermercados cayó un 8,2%, pasando de cada 15 días a una vez por semana o cada 10 días, mientras la cantidad de productos por visita bajó un 4,7%.
Los consumidores eligen changuitos más chicos y envases pequeños, como mantecas finitas o galletitas reducidas, mostrando infidelidad a marcas por promociones y precios bajos. Cajeras confirman que los carritos se achicaron drásticamente.
En el 41% de los casos bajaron las ventas, pero crecen sectores impulsados por el gobierno como electrodomésticos importados y ropa. Suben las segundas y terceras marcas, contrastando con la baja general del consumo pese a opiniones de economistas.
Panelistas destacaron ejemplos como bocaditos más chicos y la necesidad de estirar la plata en un contexto de menor poder adquisitivo.