Fernando Slagen, primer rabino académico en la Pontificia Academia para la Vida designado por Francisco, recordó diálogos fructíferos con el Papa. Discutieron antisemitismo en bar Quitapena de Flores por seis horas cuando era padre Jorge.
Francisco promovió diferencias como enriquecimiento, combinando ciencia y espiritualidad. Slagen aprendió mutuamente y el Papa pidió rezos sabiendo nombre de su mamá.
Presentó libro Ética y políticas públicas sobre ignorancia investida en legislaciones.