Satanás imita la obra de Dios sin atributos como omnipresencia o omnisciencia, buscando destruir con pobreza, enfermedad y adicciones lo que Dios diseñó para abundancia y plenitud.
Cita Nehemías para no parar hasta completar la obra divina, diferenciando marcas del infierno (peleas, alcoholismo) de la vida abundante prometida por Jesús. Dios conoce cada detalle antes del nacimiento, pero humanos eligen caminos errados.
Urge permanecer en Dios hasta que la obra se perfeccione para uno y su casa, rechazando el diseño satánico de derrota.