La justicia británica descartó que el oro del Banco Central de la República Argentina (BCRA) se encuentre en Londres, reabriendo el misterio sobre su paradero actual. El gobierno nacional se niega a informar dónde está ese activo valuado en alrededor de 4.800 millones de dólares, pese a pedidos de acceso a la información pública impulsados por la Asociación Bancaria y denuncias como la de Sergio Palazzo contra Toto Caputo.
Se especula con Basilea, sede del Banco de Pagos Internacionales, como posible destino, ya que permite operaciones ágiles con oro para obtener liquidez. Sin embargo, el traslado generó riesgos, especialmente con litigios internacionales abiertos contra Argentina, como advirtió un estudio interno del BCRA realizado por Martín Redrado durante su gestión.
El gobierno rechazó los pedidos argumentando que revelar la ubicación perjudicaría los intereses nacionales, violando la ley de acceso a la información pública. Solo se supo que el oro salió del país gracias a investigaciones independientes, y persiste el bochorno por la falta de transparencia.