Una mujer despechada debe pagar 30 millones de pesos a un policía por injurias y calumnias en redes sociales, donde lo llamó chichito, pito corto, coimero y corno usando cuentas propias y apócrifas.
La justicia comprobó que inició demanda falsa por violencia de género, lo que perjudicó su carrera, tras siete años de juicio.
El panel destaca que la despechada pensó que no le pasaría nada pero ahora paga fortuna por mentir.