La Corte Suprema de Mendoza condenó a la empresa de gaseosas Manaos, tercera en ventas nacionales desde 2004, a pagar 800 millones de pesos a un ex trabajador distribuidor por indemnización laboral no abonada, tras reclamo inicial de 1.500 millones.
Panelistas cuestionaron el monto desmedido, que pone en riesgo la solvencia de la empresa y empleos, ejemplificando falta de seguridad jurídica para empresarios. Distribuidores suelen tener contratos independientes como socios comerciales, no empleados directos, y el fallo considera relación de dependencia.
Se menciona reciente reforma laboral de un mes y críticas a fallos judiciales excesivos, comparado con condenas en otros casos. La sentencia detalla causas pendientes de difusión, pero genera debate sobre impactos en pymes.