El equipo de La cocina rebelde finaliza la preparación del oso buco con caracú, una carne fibrosa rica en colágeno que se sella, dora y cocina lentamente por dos horas con verduras, vino tinto y caldito.
Agregan papas blanqueadas con vinagre para que queden crocantes por fuera y blandas por dentro, doradas en manteca y ajo, mientras bromean sobre técnicas de sartenear usando el core abdominal.
Prueban el plato ofreciendo el caracú del hueso, que nadie se anima a chupar al principio, pero lo disfrutan destacando su sabor; comparten tip francés de servir marrow crudo sobre ostras con pan.
Claudia presenta su versión del oso buco, elogiada por su pinta, y confirman que dos horas de cocción logran la ternura perfecta.