El equipo de La cocina rebelde realiza una delicada operación para cortar porciones de la torta Shrek y el burro, ambas con bizcocho de coco, almíbar y relleno de dulce de leche.
Las figuras mantienen la forma de frente aunque se rasura la parte trasera, comparándolo con una lobotomía humorística. Todas las pastas son sin TACC y las pasas sintéticas.
Probaron el relleno húmedo y destacan la complejidad de las capas y resinos para una percepción impresionante.