Un estudio en British Medical Journal revela que el momento ideal para ejercicio depende del ritmo circadiano: "alondras" (diurnos genéticos) ganan más con actividad matutina, reduciendo riesgos cardiometabólicos como hipertensión y diabetes.
"Búhos" (nocturnos) obtienen mejores resultados entrenando de noche (18-22 hs), cuando su cortisol es bajo; cambios contra ciclo natural aumentan problemas de salud, especialmente en turnos nocturnos.
Adolescentes tienden a búhos por tecnología y pubertad; recomendación general: exponerse a luz solar matutina para resetear ciclo, independientemente de genética o cultura (ej: colombianos despiertan a las 5:15 am).
Estudio genético en 700.000 personas confirma herencia; niños son alondras naturales, adultos adaptables con hábitos.