Las autoridades demolieron los puestos de la feria conocida como La Saladita o Bristol en Mar del Plata, ubicada detrás del casino y el Hotel Provincial, tras un allanamiento y desalojo ordenado por la justicia federal a raíz de una denuncia del intendente Guillermo Montenegro.
La feria operaba con un permiso precario otorgado hace 15 años por solo dos años y extendido irregularmente. Afecta a unos 150 puestos, con al menos una familia por puesto, que anoche hicieron vigilia y tuvieron una hora o dos para sacar mercadería antes de la demolición. Muchos llegaron de madrugada y encontraron sus puestos destruidos.
La investigación parte de la presunta infracción a la Ley 22.362 de marcas, aunque los puestos vendían indumentaria, juguetes, tuppers, mates y artesanías. Los feriantes buscan lugares alternos como la feria de Plaza Rocha, pero todo es incierto y sorpresivo.
Los trabajadores expresan bronca, dolor y angustia; muchos pagaron un alquiler de 1,5 millones de pesos para el mes y en 48 horas lo perdieron todo. Natalia Muñoz reporta en vivo desde el lugar.