Prefectura Naval secuestró 8000 artículos por 500 millones de pesos en allanamientos por infracción a la ley de marcas en la feria La Saladita o Bristol de Mar del Plata, ordenados por el juez federal Santiago Inchausti tras 15 meses de investigación. Máquinas municipales demolieron 70 puestos en la madrugada, dejando inoperativa la feria de 29-30 años que bloqueaba acceso a playa pública y afectando a 170-200 familias de feriantes.
Los feriantes denuncian pagos millonarios al sindicato Cibara de Walter Rivero, quien fue aprehendido, recuperó la libertad, y cuyo domicilio fue allanado secuestrando tres vehículos, dinero en efectivo y un celular. Cálculos estiman 566 millones de pesos por mes en temporada de alquileres entre 170 puestos, con feriantes pagando hasta 6-10 millones por 3-4 meses y 800 mil mensuales el resto del año. Autoridades y panel destacan irregularidades, ventas de marcas truchas y falta de soluciones para trabajadores.
Feriantes como Raúl relatan detenciones injustas, encierros de horas y pérdida total de mercadería pese a un aviso de una hora para desarmar. Panel debate responsabilidad política, necesidad de planificación para reubicar vendedores en crisis económica, y compara con intervenciones en La Salada sin soluciones reales.
Los líderes sindicales desaparecieron tras el desalojo, mientras vecinos celebran el espacio liberado pero critican impacto en familias. Mensajes de televidentes apoyan secuestro de productos truchos pero cuestionan manejo gremial.