El pastor enfatiza que la fe actúa como escudo, llave y brazo que conecta con la cruz de Cristo, empoderando para milagros. Cita Hebreos 10 para afirmar que los de fe no retroceden a la perdición, sino avanzan para preservación del alma; Dios no agrada a los que bajan los brazos.
Recuerda charla con militar que dijo "retroceder nunca, rendirse jamás", ilustrando la firmeza de la fe. La fe sostiene, abre puertas sobrenaturales y mantiene acceso al cielo, preservando vida eterna.