Rafael López Aliaga, conocido como Porky, denunció sabotaje y fraude en las elecciones presidenciales de Perú, llamando a protestar ante el Jurado Nacional de Elecciones. Exigió anular todo el proceso, calificándolo de herido de muerte por reducción deliberada de votación a cuatro horas.
Acusó a funcionarios de la Oficina Nacional de Procesos Electorales y jurado de confabularse para suprimir participación, pese a que López Aliaga quedó segundo detrás de Keiko Fujimori. Observadores de la Unión Europea desestimaron fraude pero reconocieron fallos logísticos.
Sus afirmaciones ocurrieron en entrevista, prometiendo exponer culpables.