La autopsia del niño de cuatro años Ángel López, asesinado en Comodoro Rivadavia, describe 22 lesiones cerebrales traumáticas producidas en distintos momentos por golpes directos y sacudones que hacen golpear el cerebro contra el cráneo.
El médico forense explicó que sacudir a un niño de esa edad genera lesiones con cicatrices, involucrando a la madre biológica en una "cauría de hienas" desde noviembre.
Se espera histopatología para datar lesiones, pero está claro que lo mataron sin otra explicación posible.