Un puntero político de San Miguel contrató a Joaquín Ortega, de 19 años, para pintar postes de luz sin ninguna protección ni herramientas adecuadas, lo que provocó su electrocución fatal junto a Roberto Mora hace 11 meses. La familia denuncia que Aníbal Zidane, el puntero con antecedentes por homicidio y ex candidato a concejal, ilusionó al joven con un mejor sueldo para que dejara su empleo en blanco.
En el lugar del accidente, le entregaron solo un machete y un cepillo metálicos para raspar los postes, ignorando todo riesgo eléctrico. Mientras Joaquín agonizaba en el piso, Cristian Cáceres, sobrino de Zidane, le robó el celular para borrar pruebas como mensajes de la oferta laboral. La familia recibió amenazas de muerte de la familia Zidane para silenciarlos.
La causa por homicidio culposo está en manos de la fiscal Ana Rosa de Leo, pero la madre Claudia exige cambiarla a dolo eventual ante la negligencia evidente y los contactos políticos del imputado. No hay detenidos pese a videos, pericias y pruebas; el intendente Jaime Méndez solo se acercó para "arreglar" sin ofrecer justicia.
Reportero Facundo Muñoz muestra en vivo los postes pintados a medias y cables expuestos en Bellavista, zona no prevista para el trabajo. La familia lucha por justicia, denunciando explotación de punteros que manejan millones sin invertir en seguridad básica.
Expertos legales advierten que la pena por culposo es mínima (hasta 6 años), mientras la indignación crece por la impunidad de punteros con prontuario que reclutan jóvenes vulnerables para changas mortales.