El niño Ángel de cuatro años murió en Comodoro Rivadavia por golpes en la cabeza presuntamente dados por su madre Mariela Altamirano y su pareja, quienes lo llevaron al hospital como una bolsa de papas y huyeron con otro bebé en un remis.
Luis López, el padre, crió al niño durante tres años feliz y sano hasta que la justicia, pese a antecedentes violentos de la madre y un video donde Ángel llora pidiendo por su papá, ordenó la revinculación y restitución definitiva a ella en noviembre pasado, impidiéndole visitas al padre.
El juez de familia Juan Pablo Pérez ignoró pruebas como denuncias previas de la madre en otras provincias y el pedido del niño; la psicóloga Jennifer Leiva de Protección de Niñez se burló del video y del padre, tratándolo de ignorante, según denuncia Luis.
El conductor exige cárcel para jueces y funcionarios involucrados, comparándolo con el caso de Lucio Dupuy, y el padre afirma que la ideología feminista priorizó a la madre por su género, entregándole al niño muerto en un cajón pese a sus advertencias.
En vivo desde Barrio Moure, vecinos confirman que Ángel estaba bien con el padre, y Luis muestra la casa humilde pero limpia donde vivía el niño, contrastando con el horror en la de la madre.