En los tribunales de Comodoro Rivadavia se realiza la audiencia de control de detención e imputación formal por homicidio agravado por el vínculo contra Mariela Altamirano, madre del niño Ángel, y su pareja Michael Kevin González. Los fiscales Cristian Olasabal y Orivones presentan pruebas ante el juez Alejandro Solís para solicitar prisión preventiva, con pena única de prisión perpetua.
Los imputados defienden su inocencia enfocándose en eventos posteriores a la muerte del niño el domingo de Pascua, alegando violencia hacia ellos y su domicilio, y negando abandono. González afirma que llevaron al niño al hospital inmediatamente y acusa presiones a vecinos e iglesia. No abordan los golpes previos confirmados por autopsia.
Altamirano describió chequeos en la madrugada del 7 de abril por incontinencia y respiración ronca del niño, decidiendo llevarlo al hospital al no respirar. Familiares como Luis López y Lorena niegan maltratos. La audiencia incluye declaraciones y preguntas de la defensa, con querella y fiscalía presentes.
El juez decide sobre prisión preventiva; se espera resolución inminente mientras siguen en vivo las alternativas.