La madre Mariela Altamirano y su pareja Michael González declaran en Comodoro Rivadavia acusados por el asesinato de Ángel, el nene de 4 años que sufrió 22 golpes en la cabeza que derivaron en paro cardiorrespiratorio, según autopsia preliminar. Vivían en condiciones de extrema vulnerabilidad en el barrio Las Quintas.
Caterina, madrina del niño, contó en vivo que desde bebé Ángel era amarrado por Mariela por llorar o gatear, mostraba poca paciencia y tena poca higiene. El nene estaba picado por insectos, vivía en una chapa inestable sujeta con tachos y ruedas, y era enviado a pedir comida a comedores siendo tan chico. En el jardín cambió su actitud al volver con la madre: se retrajo, no jugaba ni dibujaba como antes.
La psicóloga Jennifer Grisel Leivas entregó informes al juez para otorgar tenencia a la mamá pese a las señales de maltrato. Vecinos comentaron una espiral de violencia donde Michael pegaba a Ángel y Mariela desquitaba en su bebé de 6 meses. El padrastro envió audio al padre Luis llamando al nene "estorbo". Los golpes venían de días antes.
La escuela falló en activar protocolos ante el cambio de conducta del niño. Caterina cree que Mariela volvió para "joderle la vida" a Luis y a Ángel. No hay informes de violencia entre la pareja, aunque Michael tenía antecedentes. La entrevista concluyó con detalles sobre embargo de salario a Mariela por la tenencia.