En Comodoro Rivadavia, la justicia chubutense realizó una audiencia preliminar por la muerte de Ángel, el niño de 10 años, donde imputaron a su madre Mariela Beatriz Altamirano por homicidio agravado por el vínculo y omisión, y a su padrastro Michael Kevin González por homicidio simple.
El fiscal pidió prisión perpetua para la madre por el vínculo familiar y prisión preventiva para ambos por riesgo de fuga y entorpecimiento, mientras el abogado del padre biológico Luis solicitó imputación por homicidio agravado con alevosía y ensañamiento para el padrastro, experto en taekwondo. Los acusados negaron los hechos, alegando que solo corregían al niño y que él sufrió una crisis respiratoria.
En vivo desde el tribunal, Luis y Lorena, la mamá del corazón, exigieron la pena máxima mientras los imputados juraban inocencia. La autopsia reveló más de 20 golpes en la cabeza, y peritajes pendientes analizarán ensañamiento y agonía. La prisión preventiva es de seis meses, con posibilidad de apelaciones.
Los vecinos testigos son clave, y se mencionó influencia sobre ellos; la defensa pidió traslado del padrastro por malas condiciones en la comisaría. El proceso penal será extenso, paralelo a pericias forenses de expertos nacionales.