La fiscalía de Comodoro Rivadavia detuvo a la madre Mariela Altamirano y al padrastro Michael González por el homicidio agravado de Ángel López, un niño de cuatro años, tras un informe forense que revela 22 golpes en la cabeza que provocaron edema cerebral, hemorragia y paro cardiorrespiratorio.
El abogado querellante Roberto Castillo pidió prisión perpetua por alevosía y coautoría por omisión de la madre, y denunció negligencias graves de jueces, psicólogos y auxiliares de justicia que entregaron al niño a sus agresores pese a alertas de violencia. El padre Luis López ampliará su denuncia contra el sistema judicial corrompido.
Detalles del caso incluyen un traumatismo previo reportado por ambulancieros al ingreso al hospital en estado crítico, siete días de demora para las detenciones, vecinos que oyeron gritos y vieron al niño bajar solo al jardín, y evidencias como una pileta pelopincho donde lo bañaban en agua fría causando neumonía, y ropa quemada para borrar pruebas.
En la colonia municipal, cocineras notaron hambre extrema del niño y le daban comida extra. El panel del programa expresó indignación por la lentitud judicial y exigió jury para los responsables, destacando que la negligencia mató a Ángel.
Adrián Flores, periodista en Comodoro, confirmó reunión de Castillo con fiscales Facundo Rigones y Cristiano Lazabal, marcha en apoyo al padre y madre crianza, y audiencia de control de detención programada para mañana.