La madre biológica de Ángel, un niño de cuatro años que murió en Comodoro Rivadavia, y su padrastro fueron detenidos anoche acusados de homicidio agravado. Mariela Altamirano y Michael González permanecen presos hasta la audiencia de control de detención programada para mañana en la oficina judicial.
El abogado Roberto Castillo, representante de Luis, el padre biológico, y Lorena, la madrastra con quien el niño quería quedarse, reveló que el informe forense indica más de 20 golpes en el cuerpo de Ángel, en un contexto de violencia. Pidieron cadena perpetua por alevosía y criticaron al juzgado de familia por ordenar la revinculación forzada desde el 4 de noviembre, ignorando videos donde Ángel suplicaba quedarse con su familia afectiva.
Castillo denunció negligencias judiciales, falsas denuncias de Altamirano por violencia para obtener medidas cautelares y contaminación política en la justicia. Las maestras confirmaron que Ángel cambió: de alegre pasó a triste e irascible en las semanas con su madre biológica. La familia planea una marcha a las 11 y busca responsabilidades contra el juez y auxiliares.
Los fiscales esperaron el resultado de la autopsia para actuar, con golpes previos de 10 días. Lorena expresó dolor: "el único dedito que tuve fue no parir a Ángel", en medio de críticas a sesgos ideológicos que priorizan la biología sobre el interés del niño.