La justicia detuvo a Marisol Altamirano, madre de Ángel, y a su padrastro Michael González por ser coautores de homicidio agravado por el vínculo, al determinar riesgo de fuga. El niño de cuatro años murió el 5 de abril en Comodoro Rivadavia con traumatismo previo y mal estado general según la historia clínica.
Tomás Méndez, conductor, exige prisión perpetua para la progenitora y su pareja, denuncia abandono institucional por docentes, psicólogos y justicia que ignoraron golpes crónicos. Roberto Castillo, abogado querellante, revela chats con amenazas falsas del padre Luis, testigos de violencia, autopsia preliminar y quemaron elementos tras internación del niño. Insiste en peligro para bebé de siete meses y falta de arraigo de la madre.
Cristian, reportero en Comodoro, confirma inminencia de detención por fiscalía, daños previos en cinco meses con la madre versus tres años seguros con el padre. Menciona amenazas a Méndez por su cobertura y congregación vecinal mañana. Castillo critica hipocresía judicial corrompida por política y automatización sin verificar pruebas.
La fiscalía recolectó pruebas en tiempo récord con ayuda de medios, hipótesis de coautoría funcional y pedido de preventiva pese a lactancia, priorizando el infanticidio.