Roberto Castillo, abogado querellante, exige cadena perpetua por homicidio agravado con alevosía para los padres de Ángel, un niño de cuatro años asesinado en Comodoro Rivadavia. Los progenitores, Michael Altamirano y la madre, están detenidos tras autopsia que revela más de 20 golpes; la madre es coautora por omisión.
Castillo denuncia fallas judiciales: juez de familia entregó custodia exclusiva a la madre pese a abandono previo y falsas denuncias de violencia contra el padre Luis y cuidadora Lorena, referente emocional de Ángel. Informes de maestras muestran cambio drástico en el niño las últimas semanas: pasó de alegre a triste e irascible.
El fiscal Facundo Oribones actuó rápido con imputaciones tras testimoniales y pruebas de contexto de violencia. Castillo apunta a partícipes necesarios como juez, auxiliares y psicólogas por negligencia, amenazando juicios políticos; critica ideología de falsas denuncias y sesgo contra hombres en juzgados familiares.
Marcha programada y ampliación de denuncia del padre. Cintia Fernández, acompañante, llora por injusticia por sesgos de género en justicia familiar.