Ángel, un niño de cuatro años, murió horas después de que su madre lo llevara descompensado al hospital en Comodoro Rivadavia. La autopsia reveló lesiones internas compatibles con golpes, y la madre biológica está sospechada pero no detenida, con vigilancia policial.
El padre Luis y la madrastra Lorena lo cuidaban previamente en mejores condiciones, con denuncias cruzadas. La justicia le otorgó la tenencia a la madre pese a falta de vínculo, y el abogado Roberto Castillo impulsa la causa. El fiscal Cristian Olazabal espera peritajes completos.
En un homenaje durante un partido de fútbol local, familiares y amigos como el padrino Michael exigen justicia, criticando la lentitud judicial y señalando maltratos por parte de la madre y su pareja. El niño no se mostró en público durante cinco meses con la madre, ocultando moretones con máscaras.
Comparan el caso con el de Lucio, demandando esclarecimiento sobre los golpes y responsabilidad en la entrega del menor.