La policía detuvo a Mariela Altamirano, madre de Ángel, el niño de cuatro años que murió por golpes, y a su padrastro en Comodoro Rivadavia. La detención ocurrió en vivo ante cámaras, tras informe forense que confirma lesiones internas por golpes reiterados.
El bebé de siete meses de la pareja fue dado en guarda a un familiar en Córdoba. La madre se ocultaba en un hotel por miedo a incidentes, custodiada por policía que esperaba pruebas. Historia: la madre abandonó a Ángel con el padre Luis, quien lo crió con su pareja Lorena; tras denuncias, justicia ordenó revinculación pese a condiciones precarias del hogar materno.
Panel critica fallas judiciales en revinculación sin seguimiento social, priorizando rol maternal sobre bienestar infantil. Se menciona un estudio socioambiental deficiente y restricción al padre. El caso indigna nacionalmente, con 11 niños diarios denunciando violencia doméstica.