Ángel López, un nene de 4 años, murió en el hospital de Comodoro Rivadavia tras llegar desmayado con golpes internos en la cabeza detectados en autopsia preliminar; su madre Mariela Altamirano de 28 años y su pareja están imputados por homicidio aunque no detenidos a la espera de autopsia completa.
El padre Luis López crió al niño durante cuatro años tras el abandono de la madre, quien se fue a otra provincia y tuvo otro hijo; pese a antecedentes violentos de ella y videos donde Ángel llora pidiendo por su papá, el juez de familia Juan Pablo Pérez ordenó en noviembre la revinculación y restitución definitiva a la madre, ignorando pruebas presentadas.
Luis López denunció que la justicia le negó contacto por su "condición de hombre", aplicó perimetral y favoreció a la madre pese a que el niño corrió hacia él en revinculación; criticó a la psicóloga Jennifer Leiva de Protección de Niñez por burlarse del video y desestimarlo, y exige cárcel para jueces y funcionarios involucrados.
El padre describió la casa de la madre como "horrible" con pañales por todos lados, contrastando con el cuidado que daba al niño; vecinos apoyan a Luis, y el caso evoca el de Lucio Dupuy donde la justicia devolvió al menor a asesinas. Luis veló a su hijo y lucha por justicia, afirmando que predijo el peligro.
Periodistas compararon con ideología de género que "ha matado gente", exigiendo accountability judicial en casos de tenencia.