Quince años después de la revolución libia en Benghazi, policía como Akram recuerda rechazo a disparar contra manifestantes, pero el país permanece dividido entre oeste (Trípoli) y este (régimen Haftar), con inestabilidad pese a reconstrucción.
Periodista Ahmed abandonó Trípoli por razones políticas, exigiendo fin de injerencias extranjeras, milicias y elecciones presidenciales suspendidas desde 2014. Municipales 2025 tuvieron baja participación (12.500 votantes en Benghazi de 700.000 habitantes).
Crisis económica persiste con dinar en caída, inflación en alimentos pese a reservas petroleras de África. Ciudadanos lamentan no vivir mejor que países del Golfo; asesinado Saif al-Islam Gaddafi agrava violencia política.
Estabilidad precaria bajo Haftar en este, con dinamismo inédito post-Gaddafi pero obstáculos para reunificación.