En Benghazi, el policía Akram recuerda la revolución libia de 2011 que inició allí hace 15 años, donde se negó a disparar contra manifestantes y acampó en solidaridad. Soñaba con democracia tras 40 años de dictadura de Gaddafi, pero conflictos armados y guerra civil hasta 2017 frustraron la transición.
Akram perdió pierna izquierda, oído y mano en ataque islamista de 2014. Hoy, bajo régimen militar de Haftar en Libia del Este, ve más dinamismo y seguridad que en era Gaddafi o post-revolución, aunque seguridad nacional es precaria tras asesinato de Saif al-Islam Gaddafi.
Libia divide en oeste (gobierno reconocido) y este desde 2014. Ahmed, presentador, dejó Trípoli por Benghazi por razones políticas. Elecciones municipales 2025 tuvieron baja participación (12.500 votantes en Benghazi de 700.000). Problemas económicos persisten con caída del dinar, inflación y recursos petroleros sin aprovechar.