En las reuniones dominicales, Dios da victoria a través de Jesús, personas reciben pan consagrado y relatan sanaciones de dolores, estrés, angustia.
Una fiel eliminó dolores de riñones y mano, otra redujo angustia.
La congregación recibe enfermos curados, libres de depresión, restauraciones económicas, matrimonios, hijos de vicios como marihuana y cocaína, ahora invirtiendo bien.
Invitan al próximo domingo para pan consagrado, Santa Cena y transformación.