Presentan como personaje de la semana a la escribana de Manuel Adorni, quien inicialmente generó gracia en Casa Rosada pero luego problemas mediáticos.
La escribana declara que vio a Adorni 10 veces en un mes y luego no por años, pero en dos años registró tres operaciones inmobiliarias, cuando en los 15 años previos no hizo ninguna.
Cuestionan la coincidencia temporal con su rol en el gobierno, sugiriendo patrón de enriquecimiento repentino.