La policía detuvo a Mariela Beatriz Altamirano, madre del niño Ángel de cuatro años, y a su padrastro Michael González en un departamento de Comodoro Rivadavia. Los imputan como coautores de homicidio agravado por el vínculo, con audiencia el martes.
La autopsia realizada por la doctora Eliana Belobo reveló 20 traumatismos craneales que causaron edema cerebral hemorrágico, herniación del tronco cerebral y paro cardiorrespiratorio. Los golpes fueron dirigidos expertamente al cráneo sin fracturas visibles ni lesiones en otras partes del cuerpo.
Michael González, profesor de taekwondo con antecedentes de violencia contra hijos de ex parejas, es el principal sospechoso de los golpes. La madre también abusaba de alcohol y ejercía violencia contra otro hijo. La justicia actuó por riesgo de fuga hacia Córdoba y Misiones.
El criminólogo Nacho González Prieto comparó el caso con Lucio Dupuy y Agustín Marrero, destacando la precisión de la autopsia y la falta de alertas previas. El país está conmocionado por este horror.