El vicepresidente J.D. Vance lidera la delegación estadounidense en Islamabad para negociaciones con Irán. Expresó optimismo pero advirtió que EE.UU. tenderá la mano solo si Irán negocia de buena fe, de lo contrario el equipo no será receptivo.
Los objetivos principales de Estados Unidos son que Irán renuncie a su programa de enriquecimiento de uranio con fines militares y restablezca el tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz.
Irán busca mantener control sobre el paso marítimo imponiendo un peaje a los buques. Las diferencias entre las partes persisten y se menciona a Líbano como excluido del acuerdo según Washington.