La Guardia Revolucionaria Iraní gobierna de facto Irán tras la eliminación del líder supremo, liderando las negociaciones en Pakistán con Estados Unidos encabezados por el vicepresidente J.D. Vance, en el día 43 de la guerra contra Israel.
Irán exige condiciones imposibles como retiro de tropas estadounidenses y rechazo al Estado de Israel, mientras mantiene milicias como Hezbollah en Líbano, Hashtag Shah en Irak y control del Estrecho de Ormuz, minado y bajo su amenaza. La delegación iraní, presidida por Vadivaz del parlamento, negoció tres semanas el encuentro.
La analista Rima denuncia represión con 30.000 muertos en protestas de enero, detenciones masivas, ejecuciones y persecución a Baha'is, junto a inflación del 100% y confiscaciones a periodistas críticos. Teme que una tregua maquille el régimen sin cambio real, con China y Rusia en segundo plano.
La sociedad civil iraní, dinámica pese a la masacre, sueña con democracia, pero el régimen usa cadenas humanas para propaganda en caso de bombardeos de Trump. Rima duda de paz estable por inestabilidad regional y poder de la Guardia.