Las pericias informáticas revelan que la geolocalización del teléfono de Chantal Leclerc, conocida como Tati, la ubica en el departamento de Palermo donde murió el anestesiólogo Alejandro Salazar, siendo la última en contactarse con él y presumiblemente quien le entregó la ampolla de Propofol del Hospital Italiano.
Se detalla una ruta de ampollas: Salazar trabajaba en el Gutiérrez pero la ampolla era del Italiano donde laburaba Delfina Lanusse, conocida como Fini. Se hallaron ampollas y una máquina de bombeo en domicilios de Lanusse y Hernán Movieri. La hermana Julieta Salazar denunció que Leclerc manipuló el teléfono de su hermano para borrar contactos.
Cuatro mujeres, incluyendo Julieta, Tati y Fini, llegaron juntas al departamento tras un llamado al 911; la escena del crimen con agujas en los pies de Salazar quedó contaminada. Pericias encuentran grupo de WhatsApp Deep Sleep con 12 miembros, videos de inyecciones en "Propofest", fotos y tarifario de 2000 dólares por servicio.
Panelistas llaman "taradas" a las involucradas por encubrir muerte; expertos como Fernando Cardini explican que Propofol y fentanilo generan éxtasis, sedación profunda y adicción letal, solo aplicable por profesionales de salud.